Cómo saber si tengo cláusula suelo


Si pudiésemos volver atrás…

Si alguien nos hubiese explicado hace poco más de cinco años como saber si tengo cláusula suelo, se lo hubiéramos agradecido muchísimo porque, en nuestra experiencia personal, la única “garantía” con la que contábamos era la negativa del director del banco cuando se lo preguntamos, horas antes de la firma.

Por aquel entonces, este tipo de reclamaciones apenas empezaban a hacerse públicas y nosotros habíamos leído algo en la prensa como un aspecto que no debería de figurar en las hipotecas, pero poco más. Recuerdo preguntarle con inocencia al banquero que si nos la habían incluido a nosotros y, mirándonos a los ojos, me dijo que no.

Después, en la notaría, frente al notario, al constructor, al apoderado del banco y un par de personas más, la chica de la gestoría nos leyó deprisa y corriendo las escrituras mencionando, de pasada, que “en ningún caso” nosotros pagaríamos un tipo de interés inferior al 2.45 %. No se pronunciaron las palabras “cláusula suelo” en ningún momento pero, en medio del maremagnum de tecnicismos, tal afirmación nos sonó extraña. Y nos confirmaron que era esa famosa cláusula. Les dijimos que era imposible, que el director nos lo había negado esa misma mañana. Se interrumpió la firma porque éramos incapaces de creer que nos estuviera pasando a nosotros, y que deberíamos haber tomado más precauciones.

Llamamos al director desde la notaría y él, en un intento desesperado porque firmáramos a toda costa, nos explicó por teléfono a lo que se refería ese mínimo que no podíamos dejar de pagar (sin hacer mención ni una sola vez al término “maldito”) con una terminología técnica y tan específica que no nos enteramos de nada. Al final, sintiéndonos muy presionados, firmamos.

Conclusión: no creas en las palabras, sino en los escritos. Antes de ir a una notaría a firmar una hipoteca, lee el contrato vinculante donde te asegures de que no vas a pagar un mínimo y, de ser así, este es igual a 0 %. Tampoco esperes encontrar una casilla con la palabra “cláusula suelo” porque normalmente no la van a especificar así.

¿Demandar a los bancos?

Desde que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea estudiara el caso y obligara a los bancos españoles a devolver el dinero cobrado por cláusulas abusivas en las hipotecas, cientos de miles de afectados siguen reclamando a día de hoy. Según estimaciones de la propia banca, han devuelto ya a los clientes un total de 2226 millones de euros.

A principios de este año, la empresa Reclamador.es que se dedica, entre otras cosas, a exigir este tipo de devoluciones, publicó un informe sobre las entidades que más reclamaciones habían recibido por sus clientes. Según sus datos, el Banco Popular (que ya pertenece al grupo Santander) encabeza este ranking con más de 5000 quejas y alrededor de 5.2 millones de euros en juego.

El segundo puesto de este triste escalafón lo ostenta el grupo Unicaja, formado por Unicaja Banco y España Duero (resultado, a su vez, de la unión entre Caja España y Caja Duero) a quien se le exigen más de cuatro millones de euros

Muy Interesante:  ¿Cómo desatascar un wc con sosa cáustica?

El banco catalán Sabadell es el tercero de la lista de Reclamador.es a quien se le ha pedido la devolución de dinero por varios productos declarados abusivos, entre ellos, más de dos millones y medio de euros corresponden a las cláusulas suelo de las hipotecas de sus clientes.

Viendo estas cifras, queda claro que si eres uno de los afectados tienes muchas papeletas para ganar a tu banco en los tribunales; no obstante, según algunos medios, más del 93 % de las reclamaciones acabaron en sentencias favorables para los clientes. Sin embargo, se abre paso una nueva batalla en toda esta historia y es la de quién paga los costes judiciales. Parece ser que se está asentando una jurisprudencia por la que rechazan que las entidades bancarias sean quienes paguen los costes del proceso judicial. ¿Es esto justo?

Dicen en alguna audiencias provinciales que si rechazas de “manera voluntaria y expresa” no agotar la vía extrajudicial, que está fijada en el Real Decreto Ley 1/2017, tendrás que pagar de tu bolsillo los costes del proceso. Parece que esta reclamación, que se aconseja que se haga como primer paso a la hora de pedir la devolución de la clausula suelo, es la que determina la mala fe del banco a la hora de atender a tus pretensiones y, por tanto, no debería imponérsele también una condena en costas.

Sin embargo, esta medida choca frontalmente con lo acordado en el pleno del Tribunal Supremo el año pasado, quien estableció que tendrían que ser las entidades bancarias quienes abonaran las costas judiciales ya que, si no, se produciría un “efecto dinosaurio” en el consumidor. Esto quiere decir que, si el perjudicado, a pesar de vencer en el juicio, tuviera que abonar las costas, provocaría que el resto de los afectados acabaran por no ir a los tribunales y abandonarían el proceso, sobre todo aquellos que tuvieran que reclamar cantidades poco significativas.

De cualquier manera, la avalancha de reclamaciones ha propiciado la creación de 54 nuevos juzgados especializados en las cláusulas abusivas de los bancos, el año pasado en nuestro país, que se ocupan en exclusiva de atender a los afectados que han optado por la vía judicial. Aun así, teniendo en cuenta la lentitud habitual de la justicia, solo el 30 % de los casos presentados el año pasado se resolvieron. De hecho, si vas a día de hoy a consultar a un abogado sobre este tema, te dirá que el plazo mínimo para tener sentencia es de año y medio.

Siguiendo el baile de cifras, y según datos ofrecidos por el Ministerio de Justicia, el año pasado la comunidad autónoma que presentó mayor número de demandas fue Andalucía, seguida de Madrid y Cataluña.


Reclamar cláusula suelo, ¿cómo se hace?

Cuántos problemas nos ahorraríamos todos si los problemas se pudieran solucionar dialogando. Eso, al menos, debió de pensar el Gobierno cuando aprobó un Real Decreto-Ley (1/2017) en el que se obliga a buscar una solución extrajudicial a este conflicto. La idea es no saturar la justicia y, a la vez, agilizar la devolución de las cantidades.

Muy Interesante:  Transforma el aspecto de tu hogar usando puertas y ventanas de madera

A día de hoy, el del diálogo es simplemente el primer paso a la hora de poner una reclamación pero, en la gran mayoría de los casos, no es el último. Cuando consultas a un abogado sobre este tema lo primero que te dirá es que mandes una carta al departamento correspondiente de tu banco explicándole el problema y solicitando la devolución de las cantidades cobradas de más. Tu entidad tiene tres meses de plazo para contestar y la mayoría de las veces será una respuesta negativa. También está la opción de concertar una cita personal con ellos y exponerles el caso, la persona responsable puede intentar negociar contigo, por ejemplo decirte que si te quita la cláusula tú tienes que renunciar a que te devuelvan dinero o (como me pasó a mí) o que si dejas los seguros con ellos, te la quitan.

Lo cierto es que no tienes por qué negociar nada más allá de que te den lo que te corresponden y no mantengan una cláusula que ya ha sido considerada abusiva. Ten cuidado con firmar ningún documento sin la presencia de un abogado que entienda los términos bancarios y te aconseje bien porque luego, si optas por los tribunales, puedes tener problemas si has firmado alguna renuncia a lo que te corresponde cobrar.

Hay veces que la entidad considera tu reclamación procedente y calculan la cantidad que han de devolverte, aquí debes saber que tienen que añadir los intereses legales que se han creado sobre esas cantidades. ¿Cómo saber si estas cantidades son las correctas? Lo cierto es que calcularlas no es tarea sencilla, sobre todo si han pasado muchos años, por una parte hay que saber todas las cuotas que habrías pagado por la hipoteca de no tener cláusula, y restarlas a lo que has pagado realmente.

Por otra parte, habría que ver el capital pendiente porque todos los años que hayas pagado de más con los intereses es un dinero que no han destinado a la amortización, por lo que esta cantidad hubiese sido menor en circunstancias normales. Tendrías que saber a cuánto habría ascendido ese capital pendiente a día de hoy.

Y ahora viene lo más difícil, ¿cómo sé los intereses? Pues bien, estos se calculan sobre cada cuota, aplicando el interés legal que tenía el dinero desde el momento de pago de cada cuota hasta el día que te la quitan. No olvides que el interés legal varía anualmente, así que tendrás que informarte previamente para no meter la pata.

Si vas a los tribunales…

Agotados los cauces extajudiciales y los plazos legales para que el banco se pronuncie, el último paso es reclamar ante los tribunales. Este no tiene por qué ser complicado pero sí que va a dilatarse más en el tiempo, esto tenlo en cuenta. Lo mejor es que hables con un despacho de abogados especializados en este tipo de reclamaciones para que te explique bien los documentos que necesitarás.

Muy Interesante:  Cómo mejorar la iluminación de nuestro hogar

En primer lugar, tienes que hacerte con una copia del documento que acredite la aplicación de la cláusula, normalmente esta se encuentra en las escrituras del préstamo hipotecario (no confundir con las escrituras de compraventa). Si hace mucho tiempo que lo firmaste o lo has perdido por cualquier causa, tendrás que pedirle una copia al banco. A esto, añade las cartas que os hayáis intercambiado entre la entidad y tú para intentar resolver el conflicto amistosamente.

La gestión del procedimiento la llevarán tanto el letrado como el procurador, por lo que es necesario contratar a ambos profesionales para todo el proceso. En algunas sentencias se puede condenar al banco a que pague las costas de todos los abogados y procuradores que intervengan (los suyos y los tuyos) y también has de saber que hay despachos que ofrecen llevar estos asuntos totalmente gratis si la sentencia, finalmente, no te beneficia.

Esto es, en principio, todo lo que tendrás que hacer ya que el año y medio que tarda la resolución de los conflictos se agotan esperando almacenados en alguna sede judicial. Hay que tener en cuenta que tras la sentencia, caben las apelaciones, lo que podría alargar el procedimiento casi tres años (dependiendo del caso).

Conclusiones

Las reclamaciones de las cláusulas suelos y, por ende, de los gastos hipotecarios, han puesto patas arriba todo el sistema bancario español, sobre todo porque ha sido la primera vez que los consumidores hemos alzado la voz de una manera tan contundente y unitaria para protestar. Lo bueno es que hemos comprobado que luchando se pueden conseguir beneficios para todos y que no siempre ganan los mismos.

En muchas ocasiones no sabemos si somos unos de los perjudicados por estas cláusulas abusivas, lo mejor es que consultemos con un experto, pero también lo podemos ver nosotros mismos leyéndonos las escrituras del préstamo hipotecario. Esta información suele ir “enmascarada” con frases como “en ningún caso el tipo de interés será por debajo de X cantidad” o algo similar, es decir, que no dejan muy claro si es algo que ya hemos pactado previamente, si es una práctica habitual o es algo que no debería estar ahí.

En cualquier caso, el primer paso para reclamar (y, además, está así estipulado) sería poner una queja formal por escrito ante el departamento correspondiente. Aunque ellos se encargan de calcular cuánto nos deben, no está de más llevar preparadas nuestras propias cuentas. Si esta vía prospera, es la más rápida y barata para conseguir nuestro dinero, si no, hay que ir a los tribunales.

Para esto necesitamos contratar a un abogado y un procurador, además de llevar los deberes hechos en cuanto a documentación y cálculos. El proceso suele demorarse año y medio pero las sentencias son favorables en más del 90 % de los casos. Así que, ya hemos respondido a tu duda de como saber si tengo clausula suelo, lo siguiente es que lo lleves a la práctica.

✍🏻🙋🏻‍♂️❤️ Y esto es todo por hoy. ¡Esperamos abajo tus comentarios! 👇👇👇


Artículos populares:

¡Vamos, díselo a todos!

Deja un comentario