Real Alcázar de Sevilla

El Real Alcázar de Sevilla, junto a la Giralda de la misma ciudad representa el más importante legado hispanomusulmán de la capital sevillana.

A pesar de ese esplendor que todavía hoy podemos disfrutar cabe destacar que tan sólo es una pequeña expresión de lo que un día este maravilloso Real Alcázar de Sevilla fue, ya que cuando hoy es visitado todo aquel que llega y realiza todo el recorrido, al finalizar tiene la sensación de haber atravesado una sucesión de castillos y palacios sin que en ninguno de ellos se pueda apreciar ni el más mínimo ápice de carácter militar o defensivo con el que todo alcázar debe de contar.

Real alcázar de Sevilla, espectacular sucesión de espacios con carácter histórico

Destacamos del Real Alcázar de Sevilla esa impresionante serie de espacios grabados con distintos momentos históricos. Todos y cada uno de estos espacios fueron construidos por distintas autoridades que durante distintas épocas gobernaron utilizando la construcción como propaganda realizando derribos y construcciones en distintas parte de todo el Alcázar.

Destacamos también los daños que todo el recinto sufrió tras el terremoto que asoló Lisboa en el año 1755, estos daños que sufrió sumergieron a todo el conjunto en un abandono que permaneció hasta la mitad del pasado siglo, cuando se comenzó una etapa de investigación, estudio y recuperación del complejo que todavía no ha terminado.

En el año 1987 la Unesco nombro patrimonio de la Humanidad a el complejo del Real Alcázar de Sevilla junto a la Catedral y el Archivo General de Indias.

Historia más antigua del Real Alcázar de Sevilla

Las primeras informaciones que hablan de la construcción de algo en el espacio que hoy es el Real Alcázar de Sevilla habla de siglo I d.C. en este espacio se construyó el Colegio de Olearios, donde años después sobre las ruinas de este colegio se levantó la basílica paleocristiana de San Vicente. Una vez más las ruinas de este lugar sirvieron para utilizarlas como base para otra cosa… en este caso para el Palacio de Pedro I, aunque en este caso se aprovecharon algunos fustes y capiteles del antiguo edificio, única impronta de la época que ha podido llegar hasta nuestros días.

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El el año 712 Sevilla fue conquistada por el califato de Omeya, este califato decidió derribar la basílica para en su lugar colocar la primera obra militar que allí existió. Según algunos documentos de la época se trató de un edificio de forma cuadrada, muy fortificado y cercano a las murallas. Poco a poco este reinado taifa continuó construyendo establos y almacenes en el lugar.

Fue ya en el siglo XII cuando la dinastía Abbadi aumentó considerablemente el tamaño y la importancia de este Alcázar, el espacio que tenía destinado se duplicó principalmente por un enorme palacio que se levantó bajo lo que en la actualidad en el patio de la montería del que apenas quedan unos pocos restos.

El Real Alcázar de Sevilla durante la época Almohade

Tras su llegada Sevilla se convirtió en la ciudad más importante de toda la península, de hecho se convirtió en capital. Abu Yusuf Yaqub Al Mansur levantó nuevos edificios destinados a ser residencia para el califa y toda su corte.

Entre 1997 y 1999 se descubrieron un antiguo pasaje privado que se ha datado de esta época en la que permitía al califa ir desde el palacio hasta la mezquita sin ningún peligro.

Todos los edificios de la época eran de similar tamaño salvo el destinado a la residencia del Califa que era de un tamaño bastante superior.

El Palacio Gótico del Real Alcázar de Sevilla

En el año 1284 Sevilla se anexionó a la Corona de Castilla y en 1554 Alfonso X “el sabio” ordeno modificar la estructura almohade para convertirlo en residencia para su corte y darle un aspecto con carácter más público. Hacia mediados del siglo XVII se construyó el palacio de Pedro I en el que en esa época al no tener que marcar una diferencia entre el estilo anterior conseguir un edificio con influencia islámica conseguido a través de la mano mudéjar.

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Entre los años 1350 y 1366 se construyó el el Real Alcázar de Sevilla la Sala de Justicia, una sala que se encuentra junto al patio del Yeso y que tiene una planta de forma cuadrada cubierta de una armadura de estilo mudejar. En sus paredes hay yeseras con distintas decoraciones vegetales y distintos escudos.

SLa restitución del palacio mudejar del Real Alcázar de Sevilla

Pedro I fue quien restituyó este palacio entre 1356 y 1366, gracias a ello disponemos en el Real Alcázar de Sevilla uno de los más importantes ejemplos de la arquitectura mudejar, aunque eso llevó a la desaparición de algunas de las construcciones hispanomusulmanas. Al igual que los anteriores el Real Alcázar de Sevilla tiene este palacio junto con dos patios a sus lados, el de las Doncellas y el de las Muñecas.

En esta reforma también se fabricó el Patio de la Montería, se ideo para que se convirtiera en el auténtico corazón de la nueva construcción. Se ha modificado pero se puede apreciar como elemento más significativo del palacio mudéjar original la enorme fachada que tiene.

El patio de las Muñecas del Real Alcázar de Sevilla

Este patio y las habitaciones que lo rodean forman la parte más privada del Real Alcázar de Sevilla, su planta rectangular, arcos poliobulados apoyados sobre columnas de mármol blanco, mármol negro y mármol rosado que tienen una procedencia de Madinat Al-Zahra. La galería superior de este patio de las Muñecas del Real Alcázar de Sevilla se construyó entre los siglos XVI y XVII.

El patio de las Doncellas del Real Alcázar de Sevilla

Una auténtica joya mudejar dentro del Real Alcázar de Sevilla, el pórtico, los arcos poliobulados, un jardín rehundido y una alberca rematada en forma de T son sus señas de identidad que lo hacen único.

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Se ha reformado varias veces y en el año 2002 fue cuando se descubrió su estructura original, ya que en el siglo XVI la alberca y el jardín fue tapado con losas de mármol y una pequeña fuente en el centro.

El Salón de los Embajadores del Real Alcázar de Sevilla

El Real Alcázar de Sevilla cuenta en su parte Oeste con el Salón de los Embajadores, se ideó para cumplir la misión de ser el salón del trono. Tiene una gran belleza debido a que su planta cuadrada está cubierta por una enorme bóveda de media esfera que está apoyada en pechinas sutilmente decoradas con un estilo mozárabe además de una bella decoración con detalles vegetales sobre yeseras y azulejos.

Los jardines que decoran el Real Alcázar de Sevilla

El Real Alcázar de Sevilla cuenta con unos jardines que tienen una extensión de más de 70.000 metros cuadrados y son una sucesión de distintos ambientes creados en diferentes épocas con estilos de todo tipo. Nacieron con la necesidad de que fueran una huerta que alimentara a los que habitaban en el interior del Real Alcázar de Sevilla en su época en la que era un recinto defensivo. Poco a poco el Real Alcázar de Sevilla fue perdiendo ese carácter militar y estas huertas se fueron convirtiendo en jardines para el relax y el descanso.

Una de las partes más destacadas de estos jardines del Real Alcázar de Sevilla es el Jardín de Mercurio, cuenta con un enorme estanque que reutiliza la antigua alberca en el que podemos encontrar una estatua del dios del comercios con el fondo de un muro con grutescos de gran grosor.

Otros jardines del Real Alcázar de Sevilla que hay que destacar son el Jardín de las Flores, el Jardín del Príncipe,  el Jardín de la Danza y los baños de María Padilla. Fueron creados en el siglo XIX y todos estos cuentan con fuentes, estanques y una naturaleza cuidada desbordante ideados de forma completamente armónica con los distintos cenadores y pabellones que los rodean.

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